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Nuevo proyecto Passivhaus en Urduliz

Un edificio de 36 viviendas con estándar Passivhaus se va a construir en la localidad de Urduliz, provincia de Vizcaya, y se gestionará en régimen de cooperativa a través de la empresa Gestión Residencial Habitare.

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Diseñado por Ingennus Urban Consulting, este será el primer proyecto Passivhaus de vivienda plurifamiliar no protegida que se va a construir en el País Vasco. La solución comprende un total de 36 viviendas de entre 1 y 4 dormitorios, distribuidas a lo largo de 3 plantas y un ático. La planta baja estará destinada a locales comerciales; y los dos sótanos, a plazas de garaje y trasteros. Todas las viviendas cuentan con un salón comedor, cocina, terraza tendedero y dos baños, excepto las de 1 dormitorio, que solo tienen uno.

El edificio se divide en dos núcleos de comunicación vertical, con el fin de optimizar al máximo la distribución en planta, mejorar la eficiencia energética con viviendas con doble orientación y reducir los espacios residuales lo máximo posible.

Este bloque de viviendas plurifamiliares cumplirá con el estándar Passivhaus e irá un paso más allá de los Edificios de Consumo de Energía Casi Nulo (ECCN), que serán obligatorios antes del fin de 2020, según la normativa de la Unión Europea.

Gestión Residencial Habitare, la cooperativa financiadora.

Gestión Residencial Habitare es una empresa especializada en gestión de cooperativas de viviendas, cuya sede se encuentra en Bilbao. Los proyectos en régimen de cooperativa tienen dos características fundamentales. Por un lado, la ausencia de margen del promotor, que lleva a la reducción del precio. Y, por otro lado, que el cooperativista es propietario del suelo y de cada uno de los elementos constructivos que se van incorporando a medida que se construye el edificio. Además, el cooperativista participa de forma activa en la toma de decisiones durante todo el proceso.

El estándar Passivhaus.

Passivhaus es un estándar que establece métodos y sistemas de construcción de edificios energéticamente eficientes. Además del ahorro de energía -que en zonas con clima extremo puede llegar a ser de un 88%-, sus principales beneficios se resumen en la reducción del impacto sobre el medio ambiente y el incremento del confort interior de cada vivienda tanto en verano como en invierno.